Hoy, Miedo ha vuelto. Mi querido amigo que hacía tiempo que no venía de visita. La verdad es que no le echaba de menos, pero bueno... Ha vuelto con todo lo que un día alguien o algo se llevó. A mí, vuelven un millar de ideas: la impotencia, la frustración, el fracaso, el desastre... Miedo vuelve para recordarme que a lo mejor no soy lo suficientemente fuerte, que tal vez, no sirvo para esto o aquello.
Lo cierto es que me encantaría enfrentarme a Miedo y decirle que puede pudrirse en el infierno. La vida me ha hecho como soy, con mis defectos y mis virtudes. Puede que no sea perfecta, pero eso no quiere decir que sea una inútil. Amigo Miedo puedes irte por donde has venido; pero si no te vas, que sepas que no voy a dejarme intimidar por ti.
El miedo hay que aceptarlo, asumir sus consecuencias o buscar soluciones, pero nunca dejar que te consuma.
ResponderEliminarPero tienes que reconocer que a veces es difícil hacerle frente. Hay momentos en nuestras vidas que nos superan, momentos en los que la presión es demasiado grande para salir adelante, ¿no crees? Evidentemente no podemos dejar que nos consuma, la teoría es así de sencilla, mas ¿cómo es la práctica?
EliminarCuando aparece no podemos darle vuelta, hay que abordarlo de frente. Hay un cuento se llama 3 kilos de miedo o algo así, es de una niña que cierto día baja a la cocina y se encuentra al miedo -personificado- ahí sentado, solo, y sabes qué? resulta que el miedo está solo porque no tiene amigos puesto que nadie lo quiere y él está triste :( entonces resulta que la niña y él se conocen y se hacen amigos. No sé si se puede hacer eso. pero ojalá tengamos la suerte para que no sea el miedo nuestro enemigo.
ResponderEliminarNunca había pensado en el miedo como un amigo, más bien todo lo contrario. Puede que no se trate de vencerle, sino de aprender a vivir con él y no dejar que nos invada. Gracias por tus palabras, me han dado mucho en lo que reflexionar :)
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