Observó la cama
vacía. Ojeo la habitación de blancas paredes. No había nada ni nadie, salvo una
tristeza que impregnaba el aire, recuerdo que dejaba un sabor amargo en la
memoria.
Se preguntó cómo
era posible que las cosas cambiaran tanto de la noche a la mañana, cómo podía
haber estado sonriendo el día anterior. Incluso los médicos habían hablado de
una mejora sorprendente que probablemente sería debido a la visita de sus
nietos. En cambio, ahora ya no estaba.
Deseo poder
volver atrás en el tiempo. Recobrar los años perdidos de su infancia, de su
adolescencia, aquellos años en los que apenas había prestado atención a las
sabias palabras de su abuela, que desgraciadamente ya nunca más estaría. Se
preguntó quién le diría a partir de ahora esa frase suya de “parece que has
engordado” o “veo que has adelgazado”, aunque ninguna de las dos fuese verdad.
Las lágrimas
avanzaron por su rostro. ¿Cuántas lágrimas habría derramado ella a lo largo de
su vida? ¿Cuánto habría sufrido? Parecía mentira apenas unas horas antes, una
de las personas que más quería en el mundo, una de las personas que la había
criado, estuviese y que en esos instantes inciertos en los que nada tenía
sentido, hubiese desaparecido de la faz de la tierra para siempre.
Todavía tenía
muchas preguntas que hacerle. Preguntas que nunca encontrarían respuesta.
En el silencio
de aquella habitación vacía, tan solo deseo que la escuchase y le enviase una
señal, lo que fuese, para saber que ella aún seguía allí… Aunque fuese en la
distancia.
Gime a sign - Breaking Benjamin// Canción inspiradora :)
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