Fanny Price es la protagonista de uno de esos libros que han dejado huella en mí, Mansfield Park de Jane Austen. La joven es retratada por la autora, como una muchacha humilde, amable, dispuesta a complacer a todos los que se encuentran a su alrededor, enamorada de un amor no correspondido. Una joven, en definitiva, preocupada por cuantos hay a su alrededor.
Sin saber muy bien porque, he acabado sintiéndome identificada con este personaje. Quizás sea porque estoy metida en tantas cosas en las que procuro llevar a cabo el trabajo lo mejor que puedo. Quizás sea, como decía una de mis compis de facultad la semana pasada, que me preocupo demasiado por los demás, hasta el grado, de dejar que los problemas ajenos se sumen a los propios.
Sé que no soy la persona perfecta, ni tampoco pretendo serlo, pero me pregunto si a la larga, acabará beneficiándome mostrar tanta disposición hacia casi cualquier actividad, o terminará por hacerme daño. Puede que de vez en cuando, deba pensar un poco más en mí y no tanto en el resto de la humanidad.